"¡Cuántos gobernantes han meditado sus actos en un cuarto de baño como si fuera su despacho, al extremo de no distinguirse dónde han resuelto más asuntos y dónde hacen más… decisiones incorrectas!" Les Luthiers

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Urivíctimas y otros cuentos populares

Mientras la justicia colombiana camina -a pasos demasiado cortos y mediocres- dentro de los procesos legales que enfrentan altos funcionarios del gobierno anterior, hemos visto cómo las últimos meses muchos de ellos han decidido dar pasos a un lado, con el fin de dilatar los diferentes procesos y salir bien librados de los mismos.

No podemos negar que la justicia sea ciega, pero en el caso colombiano, es sorda, muda, coja y también lerda; por lo tanto, cualquiera que tenga un mínimo de conocimiento de leyes en el país, puede pasar por encima de ella sin recibir reprimenda alguna, antes bien, sale recompensado y galardonado con honores.

En el último año, hemos visto tanto a Alvaro Uribe Vélez, como a todo su séquito haciendo gala de sus más lastimeras fachadas, al intentar mostrar a la justicia como algo efímero, parcialista y poco digno para el pueblo colombiano (y aunque sea verdad, se escudan en éste flagelo para salirse con la suya); entregando toda clase de comentarios a los medios de comunicación con el fin de  buscar en medio de sus devotos seguidores, una voz de apoyo para destruir el sistema, evitar ser condenados por sus delitos y lograr sus intereses personales.

Mientras todo esto sucede, vemos como las "víctimas" de las circunstancias van a ser los grandes estafadores del país, encontramos que en la patria del sagrado corazón los victimarios se convierten en víctimas del mismo sistema. Pero... ¿por qué sucede ésto? la respuesta es sencilla: nos acostumbramos a los cuentos populares que hacen que en medio de nuestra ignorancia, le creamos a los medios y al populismo.

Todo esto sucede por una sola razón: Ignorancia, la cual es hábilmente manipulada por los medios de comunicación, quienes alimentan la ociosidad del pueblo y el sentido facilista de los colombianos, con programas de medio pelo, los cuales, limitan considerablemente el desarrollo mental y crítico de quienes observan, y que al mismo tiempo, buscan desviar la atención de temas de vital importancia.

A manera de conclusión, y como breve recuento de lo que vivimos éste año, sería bueno que recordáramos algunas de las grandes injusticias de las cuales han sido objeto algunos de los más influyentes empresarios y políticos del país del sagrado Corazón:
  1. Los hermanos Nule, quienes fueron vilmente engañados por los hermamos Moreno. Ellos, eran unos pobres empresarios que quisieron licitar con el Estado, y cayeron bajo las temibles garras de los hijos de la 'capitana'. Hay que comprenderlos, eran unos muchachos de bien que se dejaron tentar. 
  2. El Alcalde Samuel Moreno y su hermano Ivan,  quieres fueron víctimas de una estratagema fraguada por los Nule. Éstos muchachos de bien, han dedicado toda su vida a la política, quisieron apoyar a unos jóvenes empresarios y salieron embaucados. Seamos tolerantes con ellos, ya qué jamás vieron la corrupción, pues siempre han sido niños de casa. 
  3. El pincher Arias, quien reconoció que se había cometido un delito, pero acusó a todos sus subalternos de haberlo involucrado en dichos ilícitos. Era de esperarse, éste prometedor caudillo, terminó involucrado en los oscuros negocios que fraguaron sus subalternos, al darle dinero a algunos empresarios de la costa, los cuales, en virtud de agradecimiento, financiaron su campaña a la presidencia. Otra víctima de las circunstancias, se podría decir entonces.
  4. Valerie Dominguez, quién se convirtió en delincuente por amor. Seamos comprensivos con ella, recordemos que las mujeres enamoradas cometen demasiadas locuras. 
  5. Juan Manuel Corzo, a quién no le alcanzó el sueldo para pagar la gasolina. ¿Por qué no ayudarle cada vez que podamos con una moneda a éste digno representante y prócer de la patria boba? Proponemos que donemos lo que nos sobra del salario estipulado por el DANE, ya somos ricos con 190.000 pesos al mes. 
  6. Álvaro Uribe Vélez, no solo perdió la segunda reelección presidencial, sino que fue vilmente grabado mientras debatía con sus seguidores y fraguaba un plan para dañar las relaciones internas de Venezuela. Actualmente está siendo investigado por la corte suprema "ciertos delitos que jamás cometió". Nuestro pobre expresidente tiene el perfil necesario para una serie estadounidense ochentera (ya vemos venir el intro: 'Entregó todo por amor a su país, y fué acusado por un delito que el jamás cometió. Condenado en medio de una persecución política, intentó mantenerse firme con su mano negra y corazón grande. Ahora, desde las sombras, buscará la justicia que la sociedad le negó, el es: El Remilgado)
  7. Enrique Peñalosa, víctima de publicidad negra en campaña por la alcaldía, no pudo subir a pesar de la influencia política de su padrino, el Expresidente Uribe.

sábado, 10 de diciembre de 2011

¡Volvemos al trabajo!



Bueno, después de varios meses aislado de nuestros acostumbrados escritos, hemos regresado... no porque seamos aguafiestas, sino porque hay mucho material con el cual sostener éste blog por muchos años más. Esperamos que lo sigan disfrutando, con el mismo entusiasmo con el cual escribimos... 


sábado, 7 de mayo de 2011

Ley 100... En tus manos encomiendo mi Espíritu.

Tomado de Fabrographiks 
Después de observar con mucho detalle, hemos encontrado que las personas más sanas del continente, son los habitantes del país del sagrado corazón; ésto debido, no a la dieta de papas y arroz a la cual están acostumbrados los colombianos, sino a las pésimas condiciones de nuestro sistema de salud, ya que en nuestra nación es prácticamente un pecado mortal el adquirir una enfermedad.

Todo esto es uno de los grandes logros de la ley que creó el sistema de seguridad social integral y de regulación de los servicios a la salud, conocida por todos nosotros como la ley 100, el cuál, sabemos  todos, es una medida que adoptó el gobierno para 'beneficiar' a los más pobres del país con "un servicio médico de calidad". En teoría, la ley 100 buscó crear una cobertura nacional del deplorable sistema de salud vivido en las décadas anteriores al 90, donde los más privilegiados tenían acceso a los servicios médicos, mientras que las personas de bajos recursos no podían acceder a éste derecho. Repito, en teoría, el sistema de la ley 100, de la misma forma que muchas leyes en el país, buscan "beneficiar a los más desprotegidos", cosa que la gente acepta con agrado sin sentarse a mirar las posibles consecuencias de la generosidad del Estado. 

Ahora bien, no queremos decir que el Estado posea un gobierno autoritario y déspota (no queremos ser demandados por injuria, cosa que está de moda), pero si podemos decir que el Estado en sí mismo, nos ha privado del derecho que tenemos todos al acceso libre a la salud al permitir que algunas entidades prestadoras de éste servicio, monopolicen el sistema de la forma como lo han hecho, enriqueciéndose con el dinero de los contribuyentes, dinero que beneficia al colectivo y mejora las condiciones de vida de los colombianos.  Es increíble que en un sistema que se haga llamar democrático, lo primero  que busque es reducir las calidades de vida de sus electores, y más aún, que permita los abusos de muchas entidades, que abiertamente delinquen al negociar directamente con los derechos fundamentales de las personas.

¿A qué se debe todo ésto?, la pregunta es hasta estúpida en su formulación, ya que es el mismo Estado quién permite éste tipo de abusos al considerarles una libertad financiera a todos los contratistas del mismo, sin objetarles el mal uso del dinero que han puesto bajo su administración. Al mismo tiempo, debemos acotar que es desde el mismo legislativo donde se permiten los abusos, al aprobar decretos que permiten el enriquecimiento ilícito de las entidades contratantes, cosa que hacen sobornando funcionarios quienes son los que a la largo plazo, buscan aprobar las leyes por pupitrazo (cosa común con las leyes polémicas en nuestro corrupto país). Ahora, que se ha destapado la olla podrida, con tantos secretos a voces, y que gracias a los medios se ha convertido en polémica, el Ministerio de protección social (que a la única que realmente protege es a la alta sociedad) decide defender a capa y espada el proyecto que busca generar regalías de un sistema que tiene como único fin la muerte de sus pacientes. No es de extrañarse que tantas irregularidades presentadas en los centros médicos (entiéndase: paseos de la muerte, sobrefacruración, subvaloración médica, inoperancia de los servicios básicos y sobre todo, abuso de autoridad) provengan precisamente de los beneficios que el Estado les otorga a las EPS y ARS. 

Tampoco es de extrañarse que la supersalud no indague acerca de las actividades ilícitas que hacen las empresas adscritas a ésta figura, ya que es ésta misma entidad la que permite que los procesos irregulares sean impunes y permitan que casos como los 'paseos de la muerte' sigan sucediendo día tras día, cosa que no se denuncia abiertamente ya que las EPS posiblemente sobornen a las familias de las víctimas con indemnizaciones que a la larga nunca pagan. Tampoco investigan el por qué dichas empresas contratan personal médico especializado para explotarlo, vemos gracias a la ley 100 que los médicos deben conformarse a hacer una labor de orientadores de la salud, y no justamente el rol para el cuál fueron capacitados, y son obligados a tratar enfermedades de alto costo y de grave complejidad con antibióticos básicos y analgésicos de bajo poder (acetaminofén). 

Dado lo anterior, podemos decir con seguridad que la salud de los colombianos pende de un hilo, también que los colombianos ya 'no se enferman' aunque sabemos, que en el momento que sucede, buscamos recuperarnos recurriendo a la medicina tradicional de la abuela, ya que da lo mismo eso que ir al médico en algunos casos especiales. Necesitamos levantar nuestra voz en contra de ésta dichosa ley, ya que nuestros enfermos no pueden seguir muriendo en las salas de espera de la "muy bien equipada"  red hospitalaria del país del sagrado corazón. 

sábado, 30 de abril de 2011

Reflexiones desde el Inodoro

El país sigue con el agua al cuello, seguimos viendo que el flagelo de la inseguridad aún nos golpea con todas sus fuerzas y la situación laboral es crítica. La pregunta es: ¿Qué estamos haciendo al respecto? por más dolorosa que sea la realidad, como buenos colombianos nos quedamos impávidos observando como se destruye nuestra sociedad, devorándonos los unos a los otros. Clamamos por justicia y actuamos con nuestras propias manos vengándonos de nuestros enemigos, esperamos todo y no damos nada, nos entregamos voluntariamente al vituperio, y luego nos quejamos porque abusan de nosotros.

Cuantas veces esperamos a que surjan los caudillos que nos liberen de nuestras cadenas, y pedimos líderes que lleven nuestras cargas;  apoyándolas, justo cuando vemos que nos convienen, vociferamos vulgarmente cuando se pronuncian para luchar por nuestros derechos, pero los olvidamos y damos la espalda a esos mismos líderes cuando son perseguidos, acosados y vulnerados. ¿Es ese nuestro clamor a la igualdad?

Es importante que reconozcamos cuando debemos actuar, es bastante deplorable que esperemos a que las cosas las haga otra persona, como colombianos no hacemos lo que debemos hacer y siempre buscamos recompensas si pretendemos liderar. Es nuestro deber como seres conscientes educar a los ignorantes, denunciar los delitos, y actuar frente a una sociedad cada vez más corrupta. 

Se que ante lo anterior nos dirán que somos utópicos, idealistas y soñadores, y tienen razón, ya que en medio de nuestra sociedad corrupta, pensar en cambio y en que podemos cambiar no depende del corazón, sino del dinero y la posición política. Es necesario volver a recordar que tenemos derechos y que al ser una sociedad democrática, podemos lograr un cambio al ser minorías, y que éstas son protegidas por la ley; y sobre todo, debemos comprender la magnitud social de nuestra labor, sea cual sea nuestra actividad económica, no esperemos a que el gobierno nos dé limosnas, al contrario, busquemos en medio de tanta problemática llegar a soluciones tangibles y lógicas. 

sábado, 23 de abril de 2011

¿Qué pretenderán con esa medida?

Es muy poco común que en surgiendo del inodoro salgan artículos con fuertes tendencias especulativas como éste; sin embargo, al observar el surgimiento de diversas medidas 'cautelares', encontramos muchos vacíos; los cuales esperamos, que sean resueltos en los próximos días con las medidas que pretende imponer el ministerio de defensa acerca de ciertas normativas.

Ahora bien, vemos como el alto gobierno ha buscado de una manera poco práctica y bastante autoritaria el imponer normas que tienden a reprimir a la población; por ejemplo, al querer prohibir la divulgación de ciertas temáticas, y con esto, acabar con el periodismo investigativo en Colombia, buscando dar  cárcel a aquel que destape las ollas podridas que vengan en los próximos años (que es la base central de la ley de inteligencia), implicaría la legalización de las chuzadas; por otro lado, el limitar los contenidos informáticos para beneficiar a ciertos empresarios (que es uno de los puntos más polémicos de la 'Ley Lleras'). Ahora, surge una nueva propuesta por parte de Mindefensa, la cual tiene que ver con la telefonía celular en Colombia, y de la cual hablaremos a continuación.

Para nadie es un secreto que el mercado negro de los celulares es muy fuerte en nuestro país, y que  gracias a esta mafia, el robo continuado de éstos equipos ha llegado a un extremo bastante peligroso, pues muchas personas han muerto y hacen parte de las innumerables víctimas desconocidas de éste mercado.

Teniendo en cuenta lo anterior, el ministro de defensa y el de Tecnologías de la información y comunicaciones, en una rueda de prensa hecha hace unos días, lanzaron la propuesta de crear una normativa para buscar poner fin a éste flagelo que vive el país. Aunque las intenciones pretenden ser  buenas, hay cosas que debemos tener en cuenta ya que aún no hay nada escrito, y  es algo que puede llegar a pasar:
  1. Los operadores de telefonía celular en Colombia (Comcel, Movistar y Tigo) tienen 30 días para implementar un protocolo de verificación de equipos y cuentas para 'evitar' la activación de teléfonos robados; lo cual, en teoría ayudaría con la neutralización del mercado negro del celular, pero, ¿Acaso ese protocolo no lo tienen con las cuentas de las tarjetas SIM? Algo curioso es que los operadores de telefonía celular después de tres meses de haber sido reportada como robada una cuenta, la vuelven a activar a un nuevo cliente, generando con esto más ingresos pues es un número que genera ganancias a las empresas. Podemos dar testimonios de como Comcel, se niega a reactivar cuentas de personas que tienen activas sus lineas por más de dos años, con el fin de venderles un nuevo número, lo que acarrea el sobre costo para el usuario nuevo (cerca de $1000 pesos por minuto, en comparación de alguien con antigüedad que tiene un monto no superior a los $350 pesos). 
  2. Según el ministro de defensa, los celulares  reportados no podrán volver a activarse junto con sus líneas, es decir, si ud pierde su celular ruegue a Dios para que pueda conservar el numero, ya que Rivera ha propuesto que una SIM reportada no podrá volver a activarse. 
  3. Solo serán activados los celulares si se ha verificado que no es robado, es decir, que fue comprado en un centro de venta autorizado.
  4. Solo los proveedores de telefonía celular podrán vender equipos, es decir, si ud es importador de equipos, y no es proveedor de las operadoras, no podrá vender.
  5. Si al cabo de los treinta días, el operador celular no puede verificar la autenticidad de su equipo, podría cancelar su cuenta, pues sería catalogado como un teléfono robado
  6. Usted no podrá traer un celular del exterior para usarlo aquí, ya que sería catalogado como un artículo robado y no podría activarlo.
  7. Al tener un registro de las líneas y sus respectivos dueños, el gobierno podrá intervenir más fácilmente los celulares de sus perseguidos, ya que de cierto modo obligaría  a los proveedores de telefonía celular, a dar toda la información concerniente a los clientes.
Aunque es bastante positiva la intención de acabar con el robo de celulares, existen dos serios problemas dentro de ésta medida que beneficiaría en gran manera a los operadores de telefonía móvil, donde el primero es la gran pérdida que sufrirán los importadores que pagan impuestos, y segundo, lo ineficaz que será implementar una medida donde los Imei (Siglas del inglés de Identidad internacional de Equipos móviles) son alterados en los centros donde 'liberan' los celulares a precio de huevo.

Aún no sabemos cuáles son los motivos e intereses reales para que éstos dos ministerios, los cuales, en nombre del bienestar público estén beneficiando con su propuesta a los monopolios de las comunicaciones en Colombia, cosa que es ilegal y fomentará abusos, y como dijimos al inicio de éste post, argumentamos desde la especulación, ya que el decreto en sí, no ha sido mostrado al público. Por el momento, sigamos esperando lo peor, cosa cotidiana en el país del sagrado corazón.